Entre las muchas cosas que he hecho este verano, una de ellas ha sido restaurar esta silla. Había un cursillo en el pueblo donde he pasado parte de mis vacaciones, Lituénigo, así que me apunté y me llevé conmigo esta silla que tenía en una cochera abandonada.
Así estaba antes de pasar por mis manos:
Y así fué como quedó:

Me ha gustado mucho la experiencia, ya tengo la pareja de la silla esperando para el verano que viene.